Gutiérrez v. Braun
Cases that cite this one
27 later published cases cite this decision. The 25 that cite it most often are listed here.
- Cabrera v. International Restaurant Services, Inc. (District Court, D. Puerto Rico 2024)
- Mas v. U.S. (1st Cir. 1993)
- Mas v. U.S. (1st Cir. 1993)
- José A. Ramos Rosados. (Supreme Court of Puerto Rico 2005)
- Sociedad de Gananciales v. González Padín Co. (Supreme Court of Puerto Rico 1986)
- Rivera Ramírez v. Supermercados Amigo, Inc. (Supreme Court of Puerto Rico 1977)
- Torres Rivera, Carmen v. Universal Insurance Company (P.R. Cir. 2024)
- Del Valle Vega, Gladys v. Walmart De Puerto Rico, Inc. (P.R. Cir. 2023)
- Situ v. O'Neill (District Court, D. Puerto Rico 2015)
- Cline v. Puerto Rico Ports Authority (District Court, D. Puerto Rico 2008)
- Ramos Rosado v. Wal-Mart Stores, Inc. (Supreme Court of Puerto Rico 2005)
- Colón González v. Tienda K-mart (Supreme Court of Puerto Rico 2001)
- Janet Colon Gonzalez Y Otros v. Tienda Kmart Y Otros (Supreme Court of Puerto Rico 2001)
- Rivera Perez v. K-Mart, Inc. (P.R. Cir. 1997)
- Echevarria Cruz v. Mayaguez Mall (P.R. Cir. 1997)
- Sanchez Guardiola v. Cruz (P.R. Cir. 1997)
- Velazquez v. Scarano Garcia (P.R. Cir. 1997)
- Rosado Feliciano v. Supermercado Mr. Special (Supreme Court of Puerto Rico 1996)
- Rivera Rivera v. Municipio de San Juan (P.R. Cir. 1996)
- Capo v. Almacenes Pitusa, Inc. (P.R. Cir. 1995)
- Colón Miranda v. Plaza Las Américas, Inc. (Supreme Court of Puerto Rico 1994)
- Cotto Guadalupe v. Consolidated Mutual Insurance (Supreme Court of Puerto Rico 1985)
- Ortiz Reyes v. F. W. Woolworth (Supreme Court of Puerto Rico 1976)
- Feliciano v. Escuela de Enfermeras de Puerto Rico (Supreme Court of Puerto Rico 1967)
- Murcelo v. H. I. Hettinger & Co. (Supreme Court of Puerto Rico 1965)
This list shows which later cases cite this one. It does not say how they treated it, and no review of that has been done. Not a substitute for Shepard’s or KeyCite — verify before relying.
Opinion of the Court
emitió la opinión del Tribunal.
La ilustrada Sala sentenciadora declaró probados los si-guientes hechos; que el día 5 de mayo de 1952, el deman-dante señor Francisco Gutiérrez visitó la joyería del señor Max Bahr en la Calle Salvador Brau número 260 para que éste le reparara un reloj; que el señor Bahr lo envió a una sucursal de dicha joyería en la Calle Salvador Brau número 300 atendida por el otro demandado señor Gregorio Braun; que el local de la calle Salvador Brau número 300 es un local pequeño que consta de un mostrador y de un falso piso al fondo, donde se reparan relojes; que en el plafón del falso
Los hechos están sostenidos por la prueba y la versión de la prueba de los demandados en el sentido que se supone que -en dicho sitio no penetre el público, que hay un rótulo que prohíbe la entrada y que el abanico está situado en tal forma •que no ofrece peligro alguno al hombre cuidadoso, no fué •creída por la ilustrada Sala sentenciadora. Tampoco nos-otros la hubiéramos creído de haber sido juez de los hechos. En cuanto a haber desplegado los demandados la diligencia del buen padre de familia, el propio demandado señor Bahr declaró, que tanto su relojero el señor Cuevas como otro se-ñor de apellido Candela, estuvieron expuestos, antes del acci-dente, a recibir lesiones causadas por el mismo abanico.
Es un principio universal de derecho que cuando una persona o empresa mantiene abierto un establecimiento al público, con el objeto de realizar en dicho establecimiento, operaciones comerciales para su propio beneficio, debe mantener dicho establecimiento en condiciones de seguridad tales, que la persona inducida a penetrar en el mismo, no sufra ningún daño. •
El art. 1802 de nuestro Código Civil responsabiliza a todo aquél que por acción u omisión, cause daño a otro, intervi-niendo culpa o negligencia, obligándole a reparar el daño cau-sado, y el art. 1803 del mismo Código declara exigible la obligación que impone el artículo anterior, no sólo por los ac-tos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas
En cuanto a establecimientos abiertos al público, la teoría angloamericana resulta idéntica en cuanto a la obligación del dueño del establecimiento de mantener éste en condiciones de seguridad, para todas las personas que puedan penetrar en el establecimiento donde se realizan operaciones de negocios: 38 Am. Jur. 760; Prosser, Handbook of the Law of Torts 635, sec. 79 sobre “Business Visitors”, especialmente a la pág. 640.
El único error señalado es que la ilustrada Sala sentenciadora cometió error en la apreciación de la prueba. Las conclusiones de hecho están sostenidas por la prueba y además resultan totalmente correctas tanto en su aspecto factual como en su aspecto jurídico, según hemos visto.
Debe confirmarse la sentencia apelada.
Case-law data current through December 31, 2025. Source: CourtListener bulk data.